Telecomunicaciones, Cobertura y Acceso

Hacer mexico genericoNovena Jornada Hacer México

NOTA DE POSICIONAMIENTO

Como cualquier otra Jornada Hacer México, uno de los principales retos es acotar la diversidad de vertientes que implica abordar cada uno de los temas. Telecomunicaciones no es la excepción y, si bien alguien pudiera tener ganas de hablar de la reciente resolución de la Suprema Corte en materia de interconexión o de la reforma que el Congreso aprobó limitando los derechos de las audiencias, este no será el foro para ello. O pongámoslo de otra manera, se puede hablar de ello o de cualquier otro tema siempre y cuando guarde estrecha relación con el objetivo en el que queremos concentrarnos: ¿cómo— desde el punto de vista jurídico, regulatorio y de políticas públicas— cumplimos el mandato constitucional de llevar servicios de telecomunicaciones accesibles y de calidad a todos los mexicanos?

Después de años de permanecer prácticamente estáticas, las telecomunicaciones en México han cambiado más en los últimos cuatro años que en los 25 anteriores. Pero no para todos. En la práctica, el derecho constitucional de acceso a servicios de calidad, provistos en condiciones de competencia efectiva sigue siendo sólo de algunos mexicanos, mientras otros permanecen totalmente incomunicados, lejanos de las ventajas —cualesquiera que estas sean— que potencialmente tienen las telecomunicaciones.

Hablar de acceso y cobertura universal no sólo es una obligación constitucional, sino que permite escapar la dinámica que encierra abordar cualquier tema que implique un juego de suma cero, como común y naturalmente ocurre en telecomunicaciones. Si hay un tema en el que podemos asumir que existen objetivos comunes y consenso respecto de su urgencia es en la necesidad de que más mexicanos tengan acceso a servicios de telecomunicaciones. Si acaso las diferencias afloran, será cuando respondamos a la “sencilla” pregunta de cómo lograrlo.

Es en esa pregunta en la que queremos concentrarnos, y en la que damos bienvenida a todos las perspectivas y puntos de vista que quieran confluir. Queremos hablar de cobertura desde lo jurídico, lo regulatorio, las políticas públicas e incluso los cambios tecnológicos que se avecinan. Queremos hablar de acceso y cobertura desde el Estado, los concesionarios, las instituciones académicas y la sociedad en general.

De todas las reformas estructurales de principio de sexenio, existe relativo consenso en el sentido de que aquella en telecomunicaciones ha sido la más exitosa. A cuatro años de la publicación de la Reforma Constitucional y tres de Ley Secundaria, México cuenta con uno de los marcos jurídicos más nuevos, aunque no necesariamente más novedosos, para promover y regular servicios de telecomunicaciones.

Salvo un par de componentes de vanguardia, la Reforma Constitucional y Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión (desde su nombre carga parte de la penitencia), se concentraron en resolver temas añejos que el país postergó por décadas gracias a un Congreso capturado y una larga lista de reguladores politizados, electoreros, poco especializados y que operaban con un marco jurídico obsoleto e insuficiente que, para colmo, los obligaba a compartir facultades a tal grado que hacía inoperante el sistema en su conjunto, siempre en perjuicio del consumidor y de quien ni siquiera alcanzaba a serlo.

Apenas en agosto pasado, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos reconoció que las reformas de 2013 y 2014 atendieron, al menos en la letra, una larga lista de pendientes, recomendaciones y mejores prácticas internacionales. ¿Pero qué pasa en la realidad?

Si bien tenemos instituciones más robustas y con más facultades para regular el mercado que se les encomienda, un par de proyectos de política pública cuyo objetivo principal es incrementar la cobertura (Red Troncal y Compartida) y medidas asimétricas impuestas a los agentes económicos preponderantes, lo cierto es que el rezago en materia de cobertura y acceso permanece. México es particularmente constante al ocupar los últimos lugares de todos los indicadores relevantes en materia de acceso y cobertura entre los miembros de la OCDE. Si acaso el panorama mejora es cuando decidimos que la comparación debe limitarse a países de nuestra región.

Tenemos 16 millones de suscripciones de banda ancha fija y prácticamente la mitad de estas conexiones (47%) ocurren con par de cobre, insuficiente para altas velocidades. Otros 16 millones de hogares carecen de cualquier tipo de acceso fijo. Ello no debe sorprender pues 35% de la población vive en localidades sin acceso a fibra óptica y 15% habita localidades con mercados monopólicos de fibra. 1 

captura telecomunicaciones

La televisión restringida deja fuera a doce millones de hogares. Los agregadores de contenidos (OTT ́s por sus siglas en inglés) plantean nuevos retos y, por primera vez en la historia, hay países en los que facturan más que las cableras tradicionales, sin que los primeros tengan la obligación de invertir en infraestructura como requisito indispensable para llegar a su clientela, como ocurre con las segundas. El modelo estadounidense o  europeo de penetración de banda ancha utilizando a la televisión por cable como palanca y gancho no parece ser la respuesta para México.

El rezago tradicional en cobertura de banda ancha fija —que requiere toda clase de permisos, derechos de vía, obra civil, y tendido de fibra— ha sido sustituida por la banda ancha móvil que presenta un crecimiento acelerado desde antes de la reforma y que, con el desarrollo tecnológico que implica LTE o 5G, hoy ofrece velocidades que antes eran propias de enlaces dedicados fijos. De los 111 millones de celulares, 75 millones son inteligentes y cuentan con una suscripción a servicios de banda ancha móvil. Aún así, 45 millones de mexicanos no saben lo que es navegar por internet desde su celular y seguramente no lo sabrán hasta lograr dispositivos inteligentes más económicos. El modelo
de los Operadores Móviles Virtuales, que en otros países han servido para atraer determinada clientela o cubrir nichos específicos, no parece despegar con el mismo ímpetu en nuestro país.

En 2016, Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias, Asociación Civil sin fines de lucro, obtuvo una concesión para operar una red de telecomunicaciones y brindar servicios de telefonía celular. Hoy atiende 22 comunidades indígenas y ya tiene, no sin importantes retos y obstáculos, planes de crecimiento hacia Guerrero. Para lograrlo, su principal  obstáculo no es el despliegue de radiobases, la administración de la red o el atractivo de sus servicios, sino la Ley Federal de Derechos que le impone obligaciones de pago por uso de espectro que sólo los grandes operadores pueden cubrir.

En marzo de 2018 la Red Compartida, concesionada a Altán Redes, deberá iniciar operaciones en las tres principales ciudades del país. En junio de ese mismo año, la SCT promete culminar el proceso licitatorio de la Red Troncal que, cuando menos, deberá duplicar el tendido de fibra óptica que actualmente compone la red de CFE y llevar fibra a menos de 40 kilómetros de toda localidad con 10,000 habitantes.

Estas son algunas de las preguntas que pretendemos responder en la Jornada Hacer México Telecomunicaciones Cobertura y Acceso:

SOBRE COBERTURA Y ACESSO
• ¿Qué entendemos por cobertura universal?
• ¿De qué tipo de cobertura estamos hablando?
• ¿Para qué queremos y por qué es importante que la gente tenga acceso a servicios de telecomunicaciones?
• ¿Todos necesitamos y queremos los mismo?
• ¿Qué se necesita para cumplir el mandato constitucional en un país tan desigual, extenso, disperso y orográficamente complejo como el nuestro?

SOBRE EL MARCO LEGAL E INSTITUCIONAL
• Exclusivamente en materia de cobertura y acceso, ¿estamos ya en posibilidad de evaluar las reformas de 2013 y 2014?
• ¿El marco jurídico vigente tiene los componentes necesarios (o acaso contradictorios) para lograr cobertura universal de servicios?
• ¿Algo nos quedan a deber las reformas en materia de acceso y cobertura o tenemos todo lo que necesitamos para lograrla?
• ¿Tenemos el arreglo institucional correcto para lograr cobertura universal?
• ¿Cómo deben participar estados y municipios? ¿Participan?
• ¿Qué reformas hacen falta? ¿Vale la pena impulsarlas o es mejor esperar?

SOBRE POLÍTICAS PÚBLICAS y REGULACIÓN
• Las políticas públicas inmersas en la reforma (Red Compartida, Red Troncal, compartición de infraestructura, política de inmuebles públicos, etc) ¿son la respuesta al rezago en acceso y cobertura o, por el contrario, imponen un obstáculo?
• ¿Cómo conviven competencia y cobertura?
• ¿En sí misma la competencia genera mayor cobertura?
• ¿Hemos sacrificado cobertura tratando de fomentar competencia?

• ¿Es posible lograr cobertura universal con mercados dominados o con actores preponderantes?
• ¿Tenemos la política impositiva adecuada para impulsar acceso y cobertura?
• ¿Tenemos la política espectral adecuada para impulsar acceso y cobertura?
• ¿Tenemos la política satelital adecuada para fomentar acceso y cobertura?
• ¿FONCOS funciona? ¿Hay otra aternativa?
• ¿Y la cobertura que requiere el Estado para cumplir con funciones esenciales como seguridad y protección civil?

SOBRE LOS CONCESIONARIOS Y EL MERCADO
• ¿Cómo impulsar cobertura universal y acceso desde el sector privado? ¿Hasta dónde pueden llegar realmente llegar los concesionarios? ¿Están a su límite o la falta de competencia los ha hecho flojos?
• ¿Qué resolverá naturalmente el mercado y cómo?
• ¿Qué compromisos podríamos obtener en materia de acceso y cobertura? ¿A cambio de qué?
• ¿Qué espera el consumidor de los concesionarios? ¿Qué están dispuestos a ofrecer los concesionarios?
• ¿La visión “desde arriba vs la visión “desde abajo”? Son compatibles. ¿Dónde se encuentran?

SOBRE LOS CONSUMIDORES Y LA SOCIEDAD
• ¿Estamos participando y fomentando el debate correcto para universalizar servicios?
• ¿Qué papel juegan o pueden jugar las universidades?
• ¿El caso de Oaxaca puede ser un paradigma?
• ¿Qué tipo de consumo queremos fomentar?
• ¿Tenemos la educación digital que necesitamos?

SOBRE EL FUTURO / CONCLUSIÓN
• ¿Qué papel juegan los OTT? ¿Fomentan o inhiben acceso y cobertura? ¿deberíamos buscar la forma de regularlos y hacerles partícipes del despliegue de infraestructura?
• ¿Qué hacemos con todo los que se nos viene (IoT, M2M, Big Data)? ¿Estamos listos?
• ¿Qué le toca al Estado, a los concesionarios y a la sociedad en materia de acceso y cobertura?
• ¿Qué necesitará intervención del Estado?


1 Todas las cifras del documento se presentan al cierre de 2016.